Terapia online para ansiedad y autoexigencia: aprender a parar sin culpa
Vivimos en una sociedad que premia el rendimiento, la productividad y la rapidez.
Parece que solo somos valiosos cuando estamos ocupados, cuando rendimos, cuando lo damos todo.
Pero esa exigencia constante, ese “tener que poder con todo”, nos desconecta de lo más esencial: de nosotros mismos.
La ansiedad y la autoexigencia son, en muchos casos, dos caras de la misma moneda.
Una intenta protegernos del error; la otra, mantenernos en alerta para no fallar.
Y aunque estas estrategias alguna vez nos sirvieron, con el tiempo terminan agotándonos.
Soy Roxana Aumenta, psicóloga sanitaria especializada en trauma, apego y terapia integral, y acompaño a personas que viven atrapadas entre la ansiedad, la responsabilidad y el deseo de hacerlo todo bien.
A través de la terapia online, ofrezco un espacio seguro para reconectar contigo y aprender a vivir sin exigirte tanto.
La relación entre ansiedad y autoexigencia
Cuando la exigencia se vuelve motor de vida, la mente nunca descansa. Nos levantamos con pensamientos de “tengo que”, “debería”, “no puedo fallar”. Y aunque esos mensajes parezcan inofensivos, generan un estado constante de tensión y alerta.
La autoexigencia es, en el fondo, una forma de buscar seguridad. Creemos que si lo hacemos todo bien, evitaremos el rechazo o el fracaso. Pero esa búsqueda de perfección solo aumenta la ansiedad, porque nunca se alcanza un punto de descanso.
Algunos signos frecuentes de este ciclo:
- Dificultad para parar o desconectar sin sentir culpa.
- Sensación de que todo depende de ti.
- Preocupación constante por el futuro.
- Insomnio o tensión corporal permanente.
- Necesidad de control en casi todas las áreas de la vida.
- Autoevaluación constante y pensamiento autocrítico.
Con el tiempo, el cuerpo empieza a hablar lo que la mente calla: cansancio, dolores musculares, falta de energía o bloqueo emocional.
Cómo ayuda la terapia online
La terapia online te permite acceder a un acompañamiento psicológico profesional desde cualquier lugar, sin desplazamientos ni horarios rígidos. Es una opción eficaz y cercana que facilita el compromiso con el proceso terapéutico, especialmente para quienes viven con agendas saturadas o viajan con frecuencia.
Pero más allá de la comodidad, la terapia online ofrece algo muy valioso:
un espacio íntimo y propio, desde tu entorno, donde puedes abrirte con mayor naturalidad.
Muchos pacientes encuentran más fácil compartir emociones profundas desde su casa, sin el peso del entorno clínico.
Lo importante no es la distancia, sino el vínculo que se construye a través de la pantalla.
Comprender lo que te pasa: un paso esencial para sanar
Antes de cambiar algo, necesitamos comprenderlo. Por eso, en las sesiones trabajamos primero la psicoeducación emocional: entender qué es la ansiedad, por qué surge y cómo la autoexigencia la alimenta.
Cuando entiendes lo que ocurre dentro de ti, la ansiedad deja de ser un enemigo y se convierte en una señal.
No estás rota/o, no estás exagerando: estás intentando controlar algo que te sobrepasa.
A lo largo del proceso terapéutico, exploramos juntos las raíces de esa necesidad de control o perfección, muchas veces relacionadas con experiencias tempranas, dinámicas familiares o creencias adquiridas (“si no soy útil, no valgo”, “debo poder con todo”, “si fallo, decepciono”).
El objetivo no es eliminar la exigencia, sino transformarla en cuidado y autoescucha.
Qué trabajamos en terapia
Cada proceso es único, pero algunos temas suelen repetirse:
- Aprender a reconocer tus límites y respetarlos.
- Identificar los pensamientos automáticos que alimentan la ansiedad.
- Liberarte de la necesidad constante de control.
- Diferenciar entre responsabilidad y sobrecarga.
- Practicar el descanso sin culpa.
- Reconectar con tu cuerpo y tus necesidades reales.
También abordamos los patrones de apego que pueden estar detrás de la autoexigencia: esa tendencia a cuidar de todos, a buscar aprobación o a evitar el conflicto para no perder vínculos. Cuando entiendes de dónde viene ese patrón, puedes elegir actuar de otra manera.
“A veces el paso más valiente no es seguir, sino parar.”
Un enfoque integral y humano
Mi manera de trabajar combina el enfoque del trauma y el apego con la terapia integrativa y la regulación emocional.
Utilizo herramientas como EMDR, ejercicios de respiración consciente, trabajo corporal y psicoeducación para abordar la ansiedad desde todas sus dimensiones: mente, cuerpo y emoción. En este proceso, la relación terapéutica se convierte en el motor del cambio. No busco “corregirte”, sino acompañarte para que descubras tu propia forma de bienestar.
En las sesiones, encontrarás un espacio donde:
- No necesitas demostrar nada.
- Se valida lo que sientes, sin juicio.
- Se trabaja el equilibrio entre compromiso y descanso.
- Se cultiva la compasión hacia ti misma/o.
El cambio real ocurre cuando puedes mirarte con ternura y no con exigencia.
Beneficios de la terapia online para la ansiedad y la autoexigencia
- Reducción de la tensión emocional y física.
- Mayor claridad mental y capacidad para priorizar.
- Mejora del descanso y de la concentración.
- Fortalecimiento de la autoestima.
- Relación más amable contigo y con los demás.
- Sensación de calma y confianza en tu propio ritmo.
El objetivo no es dejar de sentir ansiedad por completo, sino que deje de controlar tu vida.
Cuándo buscar ayuda
A menudo esperamos demasiado para pedir apoyo, pensando que “no es para tanto” o que “ya se me pasará”. Pero la terapia no es solo para cuando ya no puedes más. También es para prevenir, entender y cuidar de ti antes de llegar al límite.
Si notas que:
- Tu mente no se apaga ni al dormir.
- Has perdido la capacidad de disfrutar.
- Tu cuerpo está tenso o agotado todo el tiempo.
- Te cuesta decir “no” o descansar sin culpa.
Entonces la terapia puede ayudarte a recuperar el equilibrio que tu cuerpo y tu mente llevan tiempo pidiendo.
Presencial en Segovia y Madrid, y online desde cualquier lugar
Puedes realizar tu proceso presencialmente en Segovia o Madrid, o bien de manera online, con la misma calidad y acompañamiento humano. La modalidad online ofrece la flexibilidad que muchas personas necesitan, especialmente aquellas que viajan, viven lejos o desean mantener su intimidad.
Más allá del formato, lo importante es la conexión y la disposición a cuidarte.
Conclusión: vivir en calma también es una forma de éxito
La autoexigencia te enseñó a sobrevivir, pero no a disfrutar. Te hizo fuerte, pero también te robó la calma.
La buena noticia es que puedes aprender otra forma de estar en el mundo: una donde no tengas que demostrar nada para sentirte suficiente.
La terapia no te convierte en alguien distinto, te ayuda a reconectarte con la persona que ya eres cuando dejas de luchar contra ti.